28.10.07

madrugada de votacion

A veces tengo ganas de explotar, pero sin motivo aparente. Digamos que, simulando una acumulación de paradoja (es decir, esa carga que se genera al alterar constantemente el tejido de la realidad) bien podría explotar (a falta de una palabra mejor), expandir energías acumuladas desde hace tiempo. Y de ser posible, dejar un cráter bastante grande. Luego la siguiente tarea sería reencarnar, pero antes de haber explotado, así regreso dos días después al lugar donde exploté, pero ya crecido, y pongo un cartel que conmemora el suceso "Aquí explotó yelirio". Y estaría bueno que la gente vaya al cráter y tire ahí dentro papeles con sucesos que no deberían ocurrir, esperando que en algún momento, aquello que me hizo explotar, se lleve consigo todas aquellas realidades que no deberían serlo.
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NO.
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(Extraños sueños recorren mi mente. Y espero, espero... Había un negro que no era español, que me dice dos verdades. Por un lado lo que dice, y por otro la propia verdad de su comunicación. Una paradoja semi-deja vu con fantasías avant garde. Es decir, no se le entiende una mierda.
Por eso creo que debería descansar más.)

23.10.07

Los efectos

Hace tiempo que no paso por acá, ni por internet en general. Podría argumentar dos o tres verdades, pero ¿cuál sería el objetivo?
Recuperando argumentos pasados, revisando por ahí, me acordé que no conviene analizar las acciones y los actos según sus causas, ni sus orígenes, ni sus motivaciones. Después de todo, lo más importante de todo acto es su efecto. Como dicen algunos: "El camino al infierno está empedrado con las mejores intenciones".
El "simple" análisis de las acciones por sus efectos nos libra de buena parte de la "subjetividad del pobrecito" y de los malentendidos. Si acaso importa el motivo de los actos, los dejo más que nada para un análisis criminológico, pero en el terreno de los discursos, de las próclamas salvajes, los actos públicos y las leyes, prefiero buscar no las finalidades, que también son etéreas, sino los efectos a corto, medio y largo plazo, hasta allí donde yo pueda/quiera analizarlos.

En otro tema, he decidido tratar de cambiar mi relación con las producciones de otros. Me he visto sorprendido resumiendo novelas, películas, cuentos, a la suma de un renglón. Un comentario no es un examen, che. Busco ahora cambiar de modalidad, convertir cada producción, si dispone de ciertas características que me gustarían, en un caldo de cultivo. Basta de las críticas de un renglón, es tiempo de producir, crear y destruir. Digamos, más que nada, agitar las estructuras, no porque sea más acorde a mi proyecto, sino porque me gusta como suena.

16.10.07

el hijo bobo

Guardo toda mi mezquindad y mi bajeza para momentos como éste. ¿Por qué no escribo en momentos de gloria? Todo lo que sale de mí, en mis letras, es pus, muerte y desprecio. Si escribiera en papel, esto estaría (a unos minutos de ahora, tiempo que escribo, y no cuando lees) destruido, abollado, quemado o enterrado. Cuanto menos, escupido.
Un desprecio profundo irradian mis producciones, aunque con un dejo de ternura, como si de un hijo bobo se tratase (¡qué expresión tan políticamente incorrecta!). Las releo para tratar de reapoderarme de ellas, para desvencijarlas con la mirada, para saborear su pronta muerte y transformación. Metamorfosis que nunca me animo a realizar.
Quiero detener a la máquina deseante. O empujarla hasta límites inalcanzables. Ambas opciones me parecen igual de agradables, pero por favor, basta de tantos pseudos, de tantos casis, de tantos grises. Sepan que siguen siendo deseables, pero la deseabilidad de un objeto no es un objetivo, sólo es un camino, por el cual algún día, alguien, viajará lejos de todos nosotros.

12.10.07

Fragmento del último aliento a café que espera una bocanada de humo.

Es fácil, demasiado fácil decir "no puedo", decir "a mí no me sale". Pero todavía hay algunos idiotas que lo intentamos. Y el día, el día menos pensado, llegaremos, un poco de perseverantes y otro poco de cabeza-duras. Un poco de idiotas y otro poco de genios. Supongo que no se sabrá bien qué queríamos hacer. Y mucho menos se sabrá nuestro porqué. Pero todo eso no hace que nos detengamos.

Ahora, para todos aquellos que disfrutan de su sillón espeso, de su cama profundamente acolchonada, de ese respiro tan necesario como el beso de la última dama, les debería contar algo. Y acá el deber se confunde con el placer.

Me gustaría, más allá de la razón (como la mitad de las cosas que digo) hacer muchas veces como ustedes. Aunque todavía no entiendo la razón (si es que hay alguna), les falta algo en la mirada, ese pequeñísimo brillo cómplice. Si fueran un poco más fuertes, en el sentido del individualismo feroz que a veces nos ataca, creo que lo entenderían. Pero como ya creí haberles dicho, ustedes no son nosotros, ni deberían de serlo, ya que su papel justifica el nuestro, y viceversa. Después de todo, no quiero conscientizarlos de su absurda posición, y de las ventajas que nos brinda el cabezadurismo idiota y la fuerza de la sinrazón, ya que ese papel de promulgadores de fe ya les corresponde a ustedes, los que llevan a los hogares del mundo electrodomésticos inútiles y libros efímeros, mangueras que se guardan solas y botitas para bebés, pancartas sin contenido y sexo aburrido.

"Fragmento del aliento a café seguido de una bocanada de humo. Esperando a un colectivo que no existe, en el lugar menos pensado."

8.10.07

Estructura de potencialidad

Si, si. Me ata. Y ahora no hay libertad, este lugar donde se ordenan las letras se hace cada vez más estructurado. ¿Por qué escapo de la estructura? (mejor dicho, ¿Por qué creo que escapo de la estructura?) Quizás, es porque la esencia nunca se encuentra allí. No se trata de fijar un patrón de respuestas, ni de mentir. Y no tener esencia es mentir.
Si lo esencial es invisible a los ojos, quién sabe, quizás hasta sepa desplazarse. Y si se desplaza, y uno quiere tomarlo, no le queda más que correr. Y correr implica no cerrarse, no estructurarse. Y no estructurarse supone muchas veces, el no ser. (Y si el ser, es; el no ser, no es) Entonces al desestructurarse, uno en parte deja de ser. Pero también se transforma en devenir. El no ser (el devenir) implica, a su vez, una potencialidad.
Ser en potencia tiene sus ventajas, pero hay que saber utilizarlas.

7.10.07

de los diarios de un paranoico

(...)Sólo necesitaba un motivo, y no era tan difícil de hallar. Dicen que si uno mira a los ojos, ve la verdad. Pero el problema de la misma es que no es simbólica, y por lo tanto, no se puede decir. Y si no se puede decir, porque no usa palabras, no se puede pensar, entonces sólo queda sentirla. Y a veces, cada tanto, percibo un poco de la misma en los ojos de la gente, y me queda nada más que interpretarla. Pero volvamos al tema del motivo: Un miserable motivo para no ser el culpable. ¿Culpable de qué? Eso me pregunto ahora, que ya no lo sufro. Bah, mentira, si lo sufro. Pero tampoco hay que hacerse tanto problema, nadie vale más que lo que dice valer.
(...)Eso de hacerse el tipo duro que se caga en el mundo me sale bien, creo, porque varios me lo han dicho. Pero a veces no se dan cuenta de que aquel que según su impresión es un frío asesino corruptible con ansias de poder(sic), lo hace parecer para no serlo. ¡Parecido no es lo mismo, carajo! Y si en todo caso me muestro así, no es para intimidar ni mucho menos, es una de las tantas formas de ser. Y digo formas de ser, y no formas de hacerse, porque ejemplos de eso hay muchos y no quiero que se confunda. (digamos, para tratar de aclarar más, cosa que nunca funciona, varios ejemplos: primero un pedazo de canción "esos chicos modernos son tan originales, están todos tatuados llenos de...", luego en alguna fiesta en la cual de 60 mujeres, 30 simulan ser brody, otras 20 simulan ser princesas góticas y sólo 10 tratan de parecerse a sí mismas, a estas últimas mis más candorosas felicitaciones. Esta gente [la otra, no los que se quieren parecer a sí mismos] que quiere ser diferente sólo para ser iguales, y tener un poco de amor en un grupo, cosa que ya perdió esta sociedad, debería tener un poco más de... ¿cómo decirlo sin que se malinterprete? No importa, digamos más amor propio. O también autoestima. Y profeso una vez más el lema de SEAMOS MUTANTES, si hay algo que me molesta son las tribus urbanas. ¿Dónde han quedado las personas?. Ah! y espero sus comentarios de odio por sentirse atacados.)(...)
Mi paranoia, la cual me ha salvado muchas veces, (simulando a aquel instituto que por extraños motivos se prendió fuego, y mientras los psiquiatras y enfermeros no sabían qué hacer, corrían de un lado a otro, con miradas llenas de pánico y lágrimas en los ojos, los paranoicos ya tenían la salida de emergencia preparada, y finalmente llevaron a todos a un sitio seguro), una vez más viene a mi rescate. No lo digo de mala manera, y no me molesta mi estatus mental. Es una suerte de salvoconducto, un pequeño gasto que casi siempre evita uno mayor. Pero volvamos, no nos dispersemos que la bomba todavía está lejos. El concepto de paranoia, mezclado con algo de percepción, crea cosas peligrosas. Por ejemplo, que la percepción nunca es total, entonces uno se desvía del verdadero camino por error. Pero es mejor, creo, percibir más y no menos. A veces, uno no quiere saber, pero la curiosidad mató al gato. Y en caso de saber, hay que actuar, no es momento de quedarse inmóviles, aunque parezca la mejor opción. Vamos a ver si lo hago o no. (...)
(...)De otra cosa hablemos, pues. Debemos, para la felicidad de todos, no hablar nada a espaldas de nadie, pero para no ser tan excesivos, podríamos hablar sólo de aquellos temas que, hablados en un momento, no se categorizaron como secretos. Esto también funciona para los insultos y los improperios, no exhalemos ninguno a nadie si previamente no lo hemos hecho frente a sus narices. Y me suele molestar cuando la gente cree que está librada, que no tiene parámetros para guiar correctamente su vida. Digamos, pues, que los parámetros están, si nadie quiere seguirlos, problema de él, pues todos estamos condenados a elegir.
Pero también es un problema esto de decir uno sus máximas, ya que se limita su libertad bajo castigo de faltar a su palabra. Ser ético, en este sentido (de tener una posición, propia o compartida, pero fundamentada correctamente frente a la moral de la sociedad) tiene más desventajas que ventajas: uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios.

2.10.07

proyecto

Algún día, voy a hacer una lista de todos los proyectos que tengo. Momento, tengo un proyecto de hacer una lista de todos los proyectos que tengo. Eso está mal, me parece.

Dije que iba a dejar de escribir por un tiempo, pero debo admitir que es más fuerte que yo. No sé si es un impulso, un deseo, un hábito. Pero trato de no cortarlo. En mi cabeza, hace ya un tiempo bastante largo, surgió la idea de escribir ficción, algo más largo, con más sentido, con pistas que vayan y vuelvan en el relato. Pero otra vez, la variable tiempo molestando. Supongo que es sólo una excusa para no hacerlo. Aunque también debería aprender a darme respiros, a tomarme el tiempo necesario.
Digamos que correr es bueno, no descansar, es malo. En relación a esto, descubrí que me cuesta mucho aflojarle a las actividades. Me cuesta no hacer algo. Tendría que entrenarlo. El principal problema es que nunca llegué al límite. Y entonces, no sé dónde queda, quizás algún día me pase y deba detenerme por mucho, mucho tiempo.

Lo que me pasó con Cortázar, no es sólo con él. Esto de buscar coincidencias entre los autores y mis cosas (ya sean pensamientos, ideas, escritos, movimientos) es muchas veces productivo. No voy a decir con qué libro me pasó ahora, ya mal que dije "Cortázar". Es interesante notar que muchas ideas "fundantes" son similares. Lo que falta, muchas veces, es el método apropiado de formularlas. Y tiempo para no repetir palabras y que suene bien, que no sea como esto que escribo ahora.